El Chapulin brujo
Hace mucho tiempo, un árbol que era profeta les enseñó a los yaquis que habría de llegar del norte un monstruo feroz. Previendo la situación, los yaquis establecieron guerreros permanentes en diferentes puntos estratégicos. Tiempo después, una gran serpiente hizo su aparición. Tras enfrentarla y perder dos batallas, Napowisáin jisákame comisionó a la golondrina para pedir auxilio, en nombre de los ocho pueblos, al Chapulin brujo.
La golondrina partió hasta llegar ante el Chapulin, quien tras pensarlo un rato comenzó a afilar los serruchos de sus patas, subió al cerro pronunciando palabras misteriosas y dio un fuerte golpe con sus espolones, lanzándose en un salto hasta llegar a donde cualquiera necesitaría caminar once días y medio para recorrer su distancia.
Basado en un cuento de tradición popular yaqui
Versión en español
Literatura
De repente, como caído del cielo, el Chapulin apareció en el centro del campamento.
Lo bañaron con el extracto de ramas y hojas verdes y lo colocaron sobre un árbol, como él mismo lo había ordenado.
Cuando el monstruo se acercó al árbol, el Chapulin se le echó encima, propinándole dos brutales golpes que separaron el cuerpo del monstruo.
Asi terminaron con el monstruo y la profecía que en su momento les había hecho el árbol. Sin embargo, al mismo tiempo dieron lugar a una nueva.
Al morir la serpiente, les advirtió que años más tarde vendría una nueva amenaza, a la cual tendrían que enfrentar con aún más coraje: hombres blancos con armas de gran poder que vomitarian fuego.
Aquí puedes ver y escuchar esta historia basada en el cuento yaqui de tradición popular.